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Regional Santiago27 julio, 2020287
Sabemos que muchas matronas y matrones se encuentran agotadas después de una pandemia de más de cuatro meses, que ha puesto a prueba la capacidad física y mental de los equipos de salud. Como entendemos la importancia del bienestar psicoemocional, elaboramos una lista de instituciones e iniciativas que brindan servicios gratuitos de salud mental, vía online o telefónica.
Si te sientes angustiada, sobrepasada y necesitas ayuda, contacta a estos servicios disponibles o cuéntanos cómo podemos ayudarte en nuestro correo santiago@colegiodematronas.cl
¡En esta emergencia nos ayudamos entre todas y todos!
1.- Abrazos Virtuales
Este servicio cuenta con más de 100 profesionales voluntarios en distintos países. Durante la pandemia, ofrecen contención emocional dirigida a los y las profesionales de la salud.
Puedes inscribirte en: https://tinyurl.com/yxgla5n5
2.- Atención Psicológica Gratuita en Estado de Emergencia (APEEDE Chile)
La red de voluntarios dispone en todo Chile primeros auxilios psicológicos e intervenciones en crisis.
En su Instagram puedes encontrar infografías con ejercicios y recomendaciones para tu salud mental https://www.instagram.com/atencionpsicologicachile/
Link de Inscripción: https://tinyurl.com/uvtvkoh
3.- Corporación Casa del Cerro
Esta institución que nace en 1992 en la comuna de Renca, ofrece para todo público atenciones psicológicas de forma remota.
La solicitud de horas es a través del formulario https://www.casadelcerro.cl/consultorio/solicitar-hora-de-atencion/ o directamente con su secretaria al número +56 (9) 6574 2555.
También puedes enterarte de sus actividades y conversatorios durante la cuarentena en https://www.facebook.com/casadelcerro
4.- Movimiento Salud en Resistencia
Salud Mental MSR agrupa a profesionales de la salud mental que se convocaron voluntariamente a partir del 18 de octubre del 2019 para formar parte del Movimiento de Salud en Resistencia. Esta página tiene la finalidad de ser una alternativa rápida para el apoyo psicológico on-line que desarrollan por turnos en el marco de la coyuntura COVID 19.
Puedes contactarlos a través de su Facebook https://www.facebook.com/saludmentalmsr, donde también tienen foros, grupos de apoyo y consultas grupales.

5.- CAPSI, clínica de psicología de la Universidad Andrés Bello

Funciona desde 1996 atendiendo de forma gratuita a pacientes en Santiago, Concepción y Viña. Trabajan con orientación psicoanalítica, realizan primeros auxilios psicológicos e intervención en crisis, sobre todo ahora durante la pandemia. Atienden psicólogos egresados de la universidad y practicantes, todos supervisados por docentes. Actualmente tienen cupos para atender a adultos y adultos mayores.

Contacto al mail capsi.santiago@unab.cl

6.- Clínica psicológica de la Universidad Diego Portales

Está conformada por un equipo multidisciplinario de profesionales que incluyen psicólogos de adultos e infanto-juveniles, psiquiatras, una psicopedagoga y una trabajadora social. Atienden profesionales y estudiantes de pre y post grado bajo supervisión. Realizan psicoterapias a bajo costo (puede consultarse aranceles en https://clinicapsicologica.udp.cl/) y en contexto actual de crisis entregan apoyo y orientación psicológica gratuita escribiendo a clinica.psicologica@udp.cl

Servicios a bajo costo o con arancel diferenciado

 

Minka Psicólogas Feministas
Esta red feminista a nivel nacional brinda apoyo profesional a mujeres mayores de 18 años. Puedes conocer su trabajo en el Instagram  https://www.instagram.com/minkapsicofem
Para inscribirte entra a https://tinyurl.com/y4ya3p4y
¿Tienes otro dato? No dudes en compartirlo y lo integramos a esta lista.

 

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Regional Santiago22 junio, 2020523

Santiago, 22 de junio de 2020

El reporte diario del Ministerio de Salud informó hoy que el número de contagiados en Chile asciende a 246.963. Estas cifras se suman a las últimas entregadas por el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Minsal, que informaron que hasta el 18 de junio existen 7.144 fallecimientos ligados al Covid-19. A esto se suma que la tasa de mortalidad de los hospitales públicos metropolitanos duplica la de las clínicas privadas, confirmando la estrecha relación entre pobreza y contagio.

Este complejo escenario necesita de la máxima atención y cooperación de todas y todos, por ende, nuestras acciones gremiales se deben enfocar en asegurar las mejores condiciones para que los funcionarias y funcionarios de la salud puedan realizar su trabajo, como también proteger los derechos en salud de toda la ciudadanía. 

En esa labor nos encontrábamos el pasado jueves, cuando nos enteramos que nuevamente el Directorio Nacional intenta entorpecer nuestro trabajo, esta vez limitando la autonomía financiera del Consejo Regional Santiago.

Supimos de esta noticia a través del ejecutivo de nuestra cuenta corriente, quien nos envió un documento firmado por la presidenta nacional, donde se informaba “la revocación de autorización de las representantes del Consejo Regional Santiago inscritos para el manejo de la cuenta corriente”.

Durante el último tiempo hemos gestionado el reconocimiento de la actual tesorera Macarena Utreras, para poder administrar los fondos del Consejo de forma conjunta con la presidenta Katiuska Rojas, tal como lo indican los estatutos. 

La reiterada negativa del Directorio Nacional en dar reconocimiento a la tesorera y directores actuales (pese a que la integración de los nuevos directores se hizo conforme a los estatutos), ha significado una serie de obstáculos para operar con la cuenta corriente señalada, lo que afecta nuestro normal funcionamiento y el cumplimiento de nuestras obligaciones administrativas, contractuales y laborales.

El Consejo Regional Santiago requiere de terceras personas para su funcionamiento, y de nosotros dependen tres trabajadoras con contrato vigente, que se desempeñan en funciones administrativas, comunicacionales y contables. A esto se agregan los servicios independientes del informático que mantiene y actualiza nuestro sitio web.

A causa de los actos del Directorio Nacional ninguna de nuestras obligaciones laborales, previsionales y civiles han podido ser garantizadas, afectando el ingreso y la seguridad social de tres trabajadoras dependientes y un trabajador independiente. Situación que en un contexto de pandemia y crisis social es de máxima gravedad. 

Lo anterior da cuenta de la clara intención del Directorio Nacional, y en particular de su Presidenta Nacional, de inmiscuirse en los asuntos del Consejo Regional Santiago, a través de métodos reprochables como acoso, persecución personal y permanente transgresión de los estatutos vigentes.

Por otro lado, es importante señalar que se presentó, se declaró admisible y se encuentra en tramitación un recurso de protección en el que se solicita a la Corte que se declare ilegal y arbitraria la suspensión del cargo de la presidenta regional Katiuska Rojas. Esto significa que la suspensión realizada por el Directorio Nacional está siendo discutida en la Corte de Apelaciones de Santiago (Rol Nº 49069-2020).

Asimismo, no es efectivo que la Presidenta Regional tenga un juicio de cuentas en curso. Recién el viernes 19 de junio nos enteramos que el Directorio Nacional presentó una medida prejudicial para que exhibiéramos documentos. Esto en ningún caso es un juicio de cuentas, por lo tanto lo señalado por la Presidenta Nacional no es cierto.

Además, dicha medida prejudicial fue notificada de forma irregular a la Presidenta Regional: En un lugar que no era su domicilio (se entregó en la sede del Colegio de Matronas, donde obviamente la Presidenta Regional no está pasando su cuarentena); en el mes de junio, cuando no había nadie en el lugar, y luego de haber cambiado la chapa del Colegio, de manera que no podíamos entrar a las instalaciones. Evidentemente, estos antecedentes serán presentados ante la justicia. 

Tal y como lo indicamos en la última asamblea extraordinaria de los asociados y asociadas de la Región Metropolitana, nos ponemos a disposición de cualquier auditoría de cuentas realizada por una empresa seria y confiable. Es más, solicitamos que el Directorio Nacional y todos los regionales que componen nuestro Colegio pasen por una fiscalización en el uso de los dineros, con el fin de transparentar la información. 

Finalmente, lamentamos que se nos excluya de forma arbitraria y anti estatutaria de los espacios formales, consejos nacionales y reuniones con autoridades, considerando que con esto se sanciona de forma irregular a todos los asociados y asociadas del Consejo Regional Santiago, ya que por ahora el único reproche concreto que se le hace a este Consejo Regional es no estar al día en las cuotas sociales, lo que tiene una sanción de no poder votar en estos espacios. Sin embargo, al negar la posibilidad que asistamos a estas instancias se priva al Consejo Regional Santiago de poder entregar su opinión y visión de los temas que se abordan en estos espacios y a nivel país, respecto a los catastros de colegas afectados en contexto de pandemia. 

Directorio

Consejo Regional Santiago

Colegio de Matronas y Matrones de Chile

 

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Regional Santiago16 junio, 2020535

Sobrecarga laboral, colapso de los servicios de urgencia y escasez de elementos de protección personal son las problemáticas más mencionadas por los funcionarios y funcionarias de la salud a casi tres meses de iniciada la crisis sanitaria por el Coronavirus. Conversamos con tres matronas de los hospitales con más demanda en la Región Metropolitana, quienes nos contaron cómo sobreviven al riesgo permanente.

Por Paula Fredes

Hace tres semanas el Hospital Sótero del Río registró 400 funcionarios(as) contagiados(as), su número más alto desde que comenzó la pandemia. Por la misma fecha, el Hospital San José arrojaba un peak de 204 trabajadores afectados. Y así las cifras poco alentadoras se han repetido en todo Santiago, dejando miles de personas en cuarentena y algunas incluso hospitalizadas. Entre ellas, un matrón del área de neonatología del Hospital Eloísa Díaz de La Florida.

Esta es parte de la realidad que relataron hace algunos días las matronas Claudia Sepúlveda, Antonia Jiménez y Cris Sierra en el programa “Derechos laborales de la primera línea de la salud”, transmitido por el Regional Santiago del Colegio de Matronas y Matrones. En este espacio, las profesionales dieron a conocer las intensas jornadas de trabajo que enfrentan en la actualidad, que incluyen turnos de 24 horas. 

“Los equipos se han desgastado, porque hemos tenido que distribuir las horas para tener una modalidad de 24×3, y así tener la capacidad de reemplazar a un turno si es que se va a cuarentena”, indica Cris Sierra Vice presidenta del capítulo del Hospital de La Florida, recinto hospitalario con la mayor cantidad de personal de salud contagiado en la RM.

Situación similar se vive en el Hospital Sótero del Río. Así lo explica Antonia Jiménez, presidenta su Capítulo: “La instrucción del Ministerio de Salud ha sido dirigir los esfuerzos al Block Adulto, lo que ha mermado los servicios de Responsabilidad de la Mujer y el Niño y, por ejemplo, en abril recibimos muy pocos insumos, lo que nos llevó a suspender las visitas a la maternidad y parto”.

Las profesionales apuntan a la falta de elementos de protección personal (EPP) como factor clave en el contagio exponencial del personal de salud. Si bien en las últimas semanas la situación ha mejorado, sigue siendo una “piedra de tope”. Al respecto, Claudia Sepúlveda, presidenta del capítulo del Hospital San José señala que “los insumos han sido limitados. Algunos como escudos faciales o mascarillas los hemos comprado con dinero de nuestro bolsillo. Asimismo, estamos super racionalizados con las mascarillas específicas (Nº95), que nos donaron del Colmed y la Aprus, y que solo usamos en procedimientos de riesgo de contacto con  aerosoles”.

Cris Sierra, en tanto, cuenta que en La Florida existen abismantes diferencias en la dotación de EPP dependiendo del área. “Las cantidades se estandarizaron solo para urgencias, pero no así para el resto de las unidades. En neonatología, por ejemplo, entregaban una mascarilla por cada 12 horas, lo que generó que tuviéramos que lamentar situaciones como la de nuestro colega hospitalizado. Después, y por presión de los trabajadores y supervisores, esto se fue transformando”, cuenta. 

A esto se suma que hasta el día de hoy las y los funcionarios de dicho hospital han tenido que funcionar en base a protocolos locales, debido a la ausencia de orientaciones oficiales del Ministerio de Salud. “Lo hemos tenido que hacer porque sino nos vamos a contagiar, y eso es crítico para nosotros(as)”, puntualiza Cris. 

En relación a este punto, Antonia Jiménez recuerda el conocido episodio de las seis matronas contagiadas en el Sótero del Río: “Nosotras tuvimos un caso bien bullado en el área de urgencia de la maternidad, que se produjo precisamente por la situación de hacinamiento en los lugares que compartimos y la falta de EPP, que en un momento tuvimos que gestionarlos con plata de nuestro bolsillo y con los gremios que hay en nuestro hospital. Ahora están llegando más, pero son de mala calidad y se entregan solo a urgencias y salas COVID”.

Hacinados y con miedo

El hacinamiento en los lugares comunes mencionado por Antonia es otro de los grandes problemas del sector salud, que se ha agudizado durante esta pandemia. “Los lugares donde descansamos son pequeños, por lo que hemos tenido que hacer turnos para descansar porque no tenemos la infraestructura suficiente”, manifesta Claudia Sepúlveda. Su colega Cris Sierra coincide: “Nuestros hospitales fueron construidos con las lógicas de mercado solo para que trabajemos. No contamos con espacios dignos de descanso. Debemos turnarnos y ocupar bodegas”.

Al preguntarles si esta situación ha sido fiscalizada por la Seremia de Salud, la respuesta es unánime. En ningún momento las autoridades de salud han velado presencialmente por el cumplimiento de la norma que obliga a proteger al personal de salud. 

Tampoco se ha garantizado la realización de PCR preventivos, ni siquiera en casos de contacto estrecho. “No existe desde la prevención laboral protocolo para los contactos estrechos. No nos aplican el PCR”, evidencia Claudia Sepúlveda. 

Antonia Jiménez cuenta que en el caso del Sótero del Río se gestionó un policlínico “de choque” para los funcionarios, ya que el Centro de Atención Integral del Funcionario (CAIF) colapsó. “Ahí el conducto dice que si existe un contacto estrecho, se evalúa con un médico y él decide si se realiza un PCR”, dice. Misma situación ocurre en La Florida.

Mujeres, las más afectadas

Para Katiuska Rojas, presidenta metropolitana del Colegio de Matronas y Matrones, quienes están pagando el costo más alto de la pandemia son las mujeres. “Somos nosotras las que ponemos el hombro a la pandemia, estando a cargo de los cuidados sanitarios y, por ende, con mayor riesgo de contagiarnos. Muchas funcionarias de la salud son jefas de hogar y tienen hijos pequeños, y no existe apoyo para ellas”.

En este punto coincide Antonia Jiménez, quien indica que las trabajadoras cada día se levantan a laborar con miedo de contagiarse ellas y a sus familias. Por lo mismo, insiste en la necesidad de que todas las mujeres puedan contar con políticas públicas de cuidado como un postnatal de emergencia.

Rojas también apunta a la situación de las gestantes, quienes no pueden entrar acompañadas al parto porque el riesgo es muy alto o no existen los insumos para proteger a sus acompañantes. En algunos recintos como el Hospital San José dejan entrar a una persona al parto, pero no así a las visitas, las cuales están prohibidas. 

Lo que sí es más común es la aplicación de PCR a todas las gestantes y recién nacidos, como también la obligación de usar mascarilla. Según las jefaturas, estas medidas ayudarían a disminuir el contagio entre puérperas, gestantes y el personal de salud. 

Covid-19: nuevo protocolo para mujeres embarazadas

Agotamiento laboral

Las situaciones anteriormente descritas más las extenuantes jornadas diarias de trabajo han provocado agotamiento y estrés en el personal de salud. Cuenta Claudia Sepúlveda que en la unidad de post parto integral  (díada) le ha tocado atender en promedio a 12 pacientes covid-19+ por turno. 

Junto con esto, deben enfrentar el colapso de los servicios de urgencia: “No estamos dando abasto como hospitales. Hemos tenido que transformar espacios de maternidad  en camas UCI, temiendo que nos quiten nuestra unidad de trabajo, donde habitualmente atendemos partos”, señala Cris Sierra, quien confiesa que la crisis sanitaria ha generado un agotamiento psicoemocional en todos los funcionarios(as).

Para Antonia Jiménez “esta pandemia nos ha hecho ver la precariedad en la que estamos, no es algo nuevo que los hospitales estén colapsados. Tenemos que reestructurar nuestra salud pública y cuidar a los equipos de salud, porque de nosotros depende la continuidad de los servicios”. 

En respuesta a las demandas esgrimidas por los trabajadores de la salud, el Consejo Regional Santiago ha levantado distintas acciones en defensa de los derechos de las y los trabajadores, como la denuncia ante la Contraloría General de la República y la Seremi de Salud por incumplimiento de los artículos 53 y 54 del Decreto N°594 del Ministerio de Salud, que obliga a “suministrar, sin costo alguno, los Elementos de Protección Personal (EPP) necesarios para prevenir los riesgos asociados a la función desempeñada por el personal de los servicios de salud”, además de múltiples gestiones con las jefaturas de los  distintos recintos hospitalarios de la Región Metropolitana. 

Puedes ver el programa completo en este link:

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Regional Santiago12 junio, 2020537

En las últimas horas ha trascendido la versión preliminar del documento “Orientaciones  para  el  manejo  de  casos  SARS-CoV2 (COVID-19)  en Gestantes, Puérperas y/o Díadas”, elaborado por la Subsecretaría de Salud Pública, la División de Prevención y Control de Enfermedades, el Departamento de Ciclo Vital y la Oficina de la Mujer.

Dichas orientaciones técnicas entregan una lista de recomendaciones para la atención de gestantes y puérperas con COVID+ en los distintos servicios de salud. Sin embargo, pese a que estas orientaciones resultan urgentes debido a la gran cantidad de madres y embarazadas contagiadas que se registran en el país, el texto oficial aún no ha sido validado por las autoridades del Ministerio de Salud. 

Como Consejo Regional Santiago del Colegio de Matronas y Matrones de Chile, nos parece impresentable que no tengamos un lineamiento claro para proceder con las usuarias COVID (+). A tres meses de iniciada la pandemia solo hemos recibido un primer documento, improvisado y sin la firma del ministro. En todo este tiempo no hemos contado con protocolo para los servicios de obstetricia y ginecología, ni para la atención primaria que garantice una atención adecuada a las mujeres en su salud sexual y reproductiva. 

Desafortunadamente, nuestras políticas públicas en salud no dan cuenta de las necesidades reales que viven las mujeres hoy. Por ejemplo, poco y nada sabemos de las cifras de gestantes, puérperas o recién nacidos con COVID(+) y cuáles han sido las vías de resolución de estos casos, o cuántas mujeres han tenido que postergar el tratamiento de su cáncer ginecológico. Asimismo, carecemos de información que dé cuenta del ámbito no reproductivo. Frente a esto, nos surge la duda de qué tan representativo es este protocolo, y a qué datos epidemiológicos está dando respuesta.

También lamentamos que el Colegio de Matronas y Matrones no esté considerado dentro de las instituciones revisoras de este documento, sobre todo porque es nuestra entidad quien posee un vínculo directo con las y los profesionales del área que implementarán estas recomendaciones y quienes, a través del testimonio de nuestros asociados y asociadas, hemos conocido la difícil realidad que cruzan las distintas áreas de maternidad del país, las que en algunos casos han tenido que crear sus propios protocolos locales para dar respuesta a miles de usuarias contagiadas.  

Por otro lado, luego de hacer una revisión detallada de dicho documento, detectamos ciertas imprecisiones que, a esta altura de la pandemia, sorprenden que no estén todavía zanjadas. 

Por ejemplo, en el texto se menciona que “se recomienda, de acuerdo a disponibilidad de recursos locales, tomar PCR para SARS-CoV2 a toda usuaria que ingrese al Servicio de Obstetricia y Ginecología”. Frente a esto preguntamos: Si se toma un examen PCR desde el ingreso, se considera como caso sospechoso hasta la entrega de resultado. Por lo tanto, ¿toda paciente gineco-obstétrica que se hospitalice necesitaría aislamiento para su manejo hasta obtener el resultado del examen? 

También nos parece imperioso que la indicación de monitorización continua para mujeres en trabajo de parto se argumente con evidencias científicas, puesto que las últimas recomendaciones de la OMS indican específicamente que esto limitaría el movimiento libre de las mujeres en su trabajo de parto, ya que genera distocia de posición, litotomía, mayor dolor y, por tanto, una cascada de intervenciones como el uso innecesario de anestesia y de oxitocina para inducir estos trabajos de parto, los que podrían terminar en cesáreas y finalmente por patologizar el proceso de parto. 

En estos momentos de gran estrés para las gestantes es vital que aseguremos un parto respetado con un acompañante significativo, que pueda contar con los implementos necesarios para protegerse del contagio por contacto y gotitas. 

Otro aspecto ausente en este documento es la estandarización del número de matronas que se requieren por cada unidad. Es de conocimiento general que los funcionarios y funcionarias de hospitales y APS están desbordados de trabajo, sin embargo, este protocolo no establece la contratación de más profesionales de la matronería para mejorar nuestras atenciones y disminuir la sobrecarga laboral de nuestras colegas. 

La situación que hoy nos apremia, nos hace reflexionar sobre la importancia de contar con datos científicos ajustados a nuestra realidad país. En tal sentido, extrañamos una indicación que instruya que todas las mujeres se realicen exámenes de estudio de LA (líquido amniótico), cordón y secreciones de garganta del recién nacido, de manera que desde ya comencemos a investigar la posibilidad de transmisión vertical del virus. 

En momento de crisis sanitaria se requiere de documentos ministeriales fortalecidos, que normen y entreguen directrices y no un texto ambiguo que solo entregue recomendaciones y deje la responsabilidad de su implementación al nivel local.

Como último punto, no podemos dejar de mencionar el asombro que nos provoca ver que nuestro Directorio Nacional no haya informado en ningún momento a la matronería de la existencia de este documento y tampoco invitado a colaborar en él, cuando la Secretaria General de nuestra Orden, Paola Arévalo, es a la vez parte del equipo que elaboró este texto.

Esta ambigüedad en los discursos de nuestro Directorio ha generado que hoy las matronas y matrones de Chile estemos desinformados y al margen de decisiones tan relevantes para nuestra labor profesional, cuando ha sido nuestro gremio el que ha instalado desde un principio las necesidades de la población que atendemos. 

Esperamos que, por el bien de nuestras usuarias y sus hij@s, los protocolos emanados del Ministerio de Salud sean oportunos y se ajusten a la realidad que viven los distintos establecimientos de salud del país en las atenciones de salud reproductiva y no reproductiva. También es muy importante que estas recomendaciones contemplen la última evidencia científica en la materia y dialoguen con las distintas instituciones de ayuda social, ya que no todos tenemos las mismas condiciones para vivir el aislamiento social.

Directorio 

Consejo Regional Metropolitano

Colegio de Matronas y Matrones de Chile

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Regional Santiago1 junio, 20201442

COMUNICADO PÚBLICO

En este contexto de pandemia y emergencia sanitaria, donde llevamos casi 100 mil contagiados y 1113 fallecidos por COVID-19, lamentamos tener que recurrir a esta instancia, puesto que preferimos seguir enfocando nuestros esfuerzos a lo que realmente importa, que es aportar desde nuestra labor profesional a combatir la crisis sanitaria que cruza nuestro país y el mundo. Esperaríamos lo mismo de la Presidenta Nacional y su directiva, que durante estos días han insistido en una persecución personal que nos distrae de nuestra preocupación principal, que es el bienestar de nuestro cuerpo colegiado y de la ciudadanía.

Debido a lo anterior y frente a las distintas informaciones oficiales y extraoficiales que han circulado por diversos canales de comunicación, que se refieren a las razones que motivaron la suspensión de nuestra presidenta metropolitana Katiuska Rojas de su cargo, consideramos necesario aclarar ciertos puntos, en virtud de la transparencia que merecen todos nuestros asociados y asociadas.

1.- La suspensión comunicada por el Directorio Nacional (compuesto por Anita Román, Sandra Oyarzo, Lina Córdova, Paola Arévalo, María Cristina Gómez, Javiera Carrera y Karen Guzmán), es arbitraria e ilegal, ya que el único órgano facultado para hacerlo son los Tribunales de Disciplina. Así lo establecen nuestros Estatutos en el inciso final del artículo cuadragésimo segundo.

En conclusión, el Estatuto del Gremio otorga la competencia exclusiva de la jurisdicción disciplinaria a los Tribunales de Disciplina, los que pueden amonestar, censurar, suspender o proponer expulsar a quien, luego de una denuncia o de una investigación de oficio, se determine haber infringido alguna norma estatutaria y/o reglamentaria, o haber infringido la ética profesional. Conforme a lo anterior, la sanción tomada por el Directorio Nacional no se encuentra dentro de la órbita de sus competencias.

2.- Respecto de los cambios en la directiva regional, es necesario esclarecer lo siguiente. Primero que todo, no hubo renuncia de tres miembros, sino de dos, que acusaron motivos personales. Los antecedentes se encuentran en una serie de correos electrónicos intercambiados entre la Directiva Nacional y Regional, entre los cuales estaba el acta de la sesión extraordinaria del Consejo Regional, donde se aceptó la renuncia de ambas, la que además fue reducida a escritura pública ante notario.

Cabe señalar en este punto que no existe ninguna norma que exija hacer envío de dichas cartas de renuncia, ni tampoco se indican las formalidades que deben tener. Aún así, este Consejo Regional notificó la situación al Directorio Nacional. Por lo tanto, reiteramos que no es cierto que dichas cartas no se hayan enviado y menos que nos hayamos negado reiteradamente a hacerlo.

La incorporación de los nuevos dirigentes se informó en una asamblea general, realizada el jueves 14 de noviembre en la sede de la ANEF, debidamente convocada, a la que asistieron colegiados y colegiadas de toda la Región Metropolitana. 

3.- Sobre la supuesta morosidad en el pago de gastos comunes y servicios prestados por la funcionaria Carmen Arias, somos enfáticos en señalar que no existe y no ha existido compromiso formal para dichos servicios prestados. 

4.- Hasta la fecha no ha existido delegación de poder de la Directiva Nacional a la tesorera metropolitana vigente, trámite que tiene por función facilitar la gestión de los recursos del Consejo Regional. La falta de “reconocimiento” o delegación de poder, ha significado serios problemas para el Consejo Regional Metropolitano, ya que no permite que la tesorera registre su firma para autorizar las transacciones bancarias.

Esta situación ha impedido que nuestro Consejo Regional pueda reintegrar los montos depositados por error por el Laboratorio Pfizer, los cuales se encuentran íntegros en la cuenta corriente del Consejo Regional Metropolitano. Tan pronto se regularicen los poderes de la tesorera vigente, por medio de la correspondiente delegación de poder, se podrá transferir la suma requerida a la cuenta corriente del Consejo Nacional.

A raíz de la situación ocurrida con el citado laboratorio, y debido a la situación de regionales que deben sus cuotas desde el año 2017, es que este Consejo Regional solicitó una auditoría financiera para el Consejo Nacional y todos sus regionales, ejecutada por una empresa externa y seria,  con el objetivo de asegurar transparencia financiera.

Por último, queremos señalar que debido a la situación de delegación de poder no hemos podido ponernos al día con el pago de las cuotas sociales, que están pagadas hasta diciembre de 2019. 

5.- También quisiéramos aclarar que no hemos abandonado el Consejo Nacional y sus instancias resolutivas. Todo lo contrario, hemos sido nosotros los marginados de estos espacios, sufriendo primero la expulsión del Whatsapp del Consejo Nacional -medio de comunicación validado por todas las presidencias regionales- y no siendo convocados a las últimas reuniones de esta instancia por la vía formal de correo electrónico.

6.- Asimismo, sorprende que acusen a nuestra presidenta metropolitana de transgredir los principios de la matronería, que por cierto no explicitan. A nuestro parecer y el de gran parte de nuestros colegiados y colegiadas de la Región Metropolitana, bajo su gestión solo se ha trabajado por el bienestar de nuestros colegas y la defensa de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y disidencias. 

7.- Finalmente, como podrán advertir, las supuestas razones que ha dado el Directorio Nacional para tomar una decisión tan relevante para nuestra organización como es suspender a la Presidenta del Regional más grande de nuestra organización, no se condicen con la realidad de las cosas y son claramente arbitrarias, ilegales y, por sobre todo, antidemocráticas. Debido a ello es que, en los días venideros, recurriremos a las instancias judiciales pertinentes para que el Directorio Nacional deje de actuar de forma arbitraria e ilegal y cese en sus actos de hostigamiento hacia nuestra presidenta regional.

 

DIRECTORIO

CONSEJO REGIONAL METROPOLITANO

COLEGIO DE MATRONAS Y MATRONES DE CHILE

 

Ponemos a disposición de todas nuestras colegiadas y colegiados distintos documentos que dan sustento a los argumentos anteriormente expuestos:

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CUOTAS COLEGIO NACIONAL PAGADAS POR CMRS

Detalle cuotas regionales año 2019 (2do semestre)

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Regional Santiago14 mayo, 20206320

Desde el 30 de abril un equipo completo del área de neonatología comenzó una cuarentena estricta después de contagiarse en su lugar de trabajo. Uno de ellos permanece grave y conectado a ventilación mecánica. Las y los afectados acusan negligencia del establecimiento al no contar con los elementos de protección necesarios ni el stock de PCR para el personal de salud con síntomas.

Distintos profesionales de la salud del Hospital Eloísa Díaz acudieron al Colegio de Matronas de Santiago para hacer pública la situación de desprotección que actualmente viven, luego de que un equipo completo del sector de neonatología fuera enviado a sus casas por diagnóstico de COVID19, que contrajeron dentro del recinto hospitalario.

Según cuentan los funcionarios, que por posibles represalias prefirieron ocultar su identidad, el primer caso de contagio se registró la última semana de abril, cuando una técnico en enfermería alertó que se encontraba con coronavirus. Inmediatamente, y de acuerdo al protocolo, la funcionaria debió hacer una lista de personas que tuvieron contacto con ella para que pudieran enviarlas a cuarentena preventiva. Sin embargo, esta lista omitía un par de personas que compartieron con ella y que no estaban consideradas para el aislamiento obligatorio. 

Una de ellas es Marta*, matrona que compartió turno con la mujer contagiada: “Ella se enfermó el miércoles 29, y al día siguiente ya se sabía que tenía COVID. Pese a que supimos al mediodía el resultado del examen, recién recibimos una instrucción de las jefaturas a las 22:00 horas. Ahí nos contaron que el Centro de Atención Integral del Funcionario (CAIF) manejaba una lista de personas que habían tenido contacto con ella, pero desafortunadamente ella no me nombró”, cuenta.

“Entonces con mi jefe de turno, que también estuvo con ella, comenzamos a pedir que nos integraran a este grupo que se iba a cuarentena. Insistimos tanto que recién el domingo nos avisaron que no fuéramos a trabajar, pero la verdad es que desde el viernes 1 de mayo comencé a tener fiebre, malestar general, cefalea y dificultad respiratoria. Aún así, nadie me mandaba a cuarentena”, relata la matrona.

Días más tarde confirmó que era COVID+, a través de un examen que se hizo en una clínica privada, ya que el hospital no dispuso de un examen PCR para sus funcionarios con sospecha. “Apenas supe avisé a mis jefaturas y al CAIF, quienes me llamaron al otro día solo para preguntar si había utilizado bien la mascarilla. Nunca me contactaron para saber cómo había evolucionado o si necesitaba algo, sabiendo que yo vivía sola. Tampoco me acompañaron en el tratamiento. Todas las consultas las tuve que pagar de mi bolsillo”, dice.

Al cumplir una semana en cuarentena, Marta tuvo una recaída y comenzó a empeorar. Su hermana asustada llamó a sus colegas para que el hospital pudiera ayudarla, pero solo después de muchas insistencias la supervisora de su unidad facilitó una ambulancia para trasladarla a otro centro asistencial. Ese gesto, cuenta, fue la única ayuda indirecta que ha recibido del centro hospitalario, por lo que ha tenido que enfrentar sola y aislada este virus por miedo a contagiar a su madre y hermanos.

Pero lo más grave ocurrió cuando el CAIF le informó que su regreso laboral sería el 19 de mayo, estando o no recuperada: “Les pregunté si tenía que tomarme un nuevo examen antes de volver, y me respondieron que no, que bastaba con los 14 días de cuarentena. Si presentaba síntomas, debía hacer reposo por siete días más, pero si no debía reintegrarme. Cuando pregunté por qué, me respondieron que lo más probable es que el PCR saliera positivo, pero que eso no significaba que yo iba a ser un foco de contagio”. 

Peor suerte corrió su compañero y jefe de turno, quien está hospitalizado y con intubación en una clínica capitalina. Al igual que Marta, se contagió dentro del hospital. Aún así, no ha sido contactado por el recinto de La Florida, ni siquiera en un principio cuando debían tomarle el examen que confirma el coronavirus. 

Escasez de EPP

Los trabajadores también denuncian la falta de elementos de protección personal, que en el Hospital de La Florida data desde el inicio de la crisis sanitaria. Martín*, profesional del área de neonatología, cuenta que antes de que se contagiaran sus compañeros trabajaban con una mascarilla quirúrgica por cada 12 horas, pese a que la normativa vigente indica que deben renovarse cada dos.

Esto, sumado a un episodio crítico vivido en la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología, hizo reaccionar a sus superiores: “El viernes pasado llegó un paciente con sospecha. La mamá de esta guagua tenía COVID+, por lo que atendimos al bebé como caso positivo hasta que el examen PCR demostrara lo contrario. Mientras esperábamos los resultados, tuvimos que realizarle tres intubaciones y una reanimación sin mascarilla N95 ni el equipo de protección necesario para nosotros. Cuando le pedimos una explicación a la jefatura, nos dijo que era muy poco probable que el paciente estuviera contagiado, pero nosotros pensamos que más allá de que sea probable o no, lo que corresponde por protocolo es que se utilicen todos los elementos hasta que el paciente marque negativo”.

“Cuando hemos reclamado, nos contestan que la política del hospital es la de guardar los elementos de protección personal para cuando ‘empeore’ el panorama, pero gracias a eso ha quedado la embarrada, porque los funcionarios ya se están contagiando entre ellos”, denuncia.

Por otro lado, una funcionaria indica que la cantidad de insumos depende de la administración de cada unidad, pero que “el hospital debiese tener lineamientos comunes de uso y abastecimiento”. 

Ambos trabajadores indican que ni el ministerio ni la Seremi de Salud han ido a fiscalizar en terreno la dotación de elementos de protección. Además, no cuentan con un examen aleatorio y voluntario PCR, por lo que solo se testean cuando tienen todos los síntomas, corriendo el riesgo de haber contagiado antes. “Solo esta semana habilitaron un box para que los funcionarios vayan de 8:00 a 5:30 horas a tomarse el examen, pero solo con sintomatología”, explica Martín. 

Esto, sumado al déficit de recursos humanos y aumento de carga laboral, deja a los trabajadores con una permanente sensación de abandono: “Sentimos que lo único que se está cuidando son los intereses económicos, y no los de nosotros que finalmente hacemos funcionar el hospital”, expresa.

Marta, aún en recuperación, hace la misma reflexión: “Siento que para ellos soy un número más. Cómo no previeron esto, si trabajamos en un hospital. Cómo no pensaron en sus funcionarios”. 

Lamentablemente, la situación se repite en más establecimientos públicos de la Región Metropolitana y del país. Al término de esta denuncia, hemos recibido la noticia de que al menos seis profesionales del Hospital San Juan de Dios habrían contraído el virus dentro del establecimiento.

Frente a esto, la presidenta metropolitana del Colegio de Matronas y Matrones Katiuska Rojas, expresó que es inaceptable que las autoridades no consideren un centro de atención para las y los profesionales de la salud y no entreguen directrices claras para quienes hayan tenido contacto con personas contagiadas o tengan COVID19. “Hay un doble discurso, por una parte nos aplauden, pero por otra nos tienen abandonados”.

“Es injusto que a personas que están arriesgando su vida no se les respete el derecho a la salud, a acceder a exámenes de pesquisa, a la continuidad de sus tratamientos u otras necesidades inmediatas que requieran. Tenemos un matrón hospitalizado que no está recibiendo el acompañamiento del hospital para el cual trabaja. Por eso hacemos esta denuncia, para que colegas que día a día están exponiendo su bienestar y el de sus familias puedan contar con los elementos necesarios para proteger su salud y la de los demás”, expresó la dirigenta. 

*Los nombres fueron cambiados para la seguridad de los involucrados.

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Regional Santiago6 mayo, 2020507

Rechazamos el nombramiento de Macarena Santelices como Ministra de la Mujer y la Equidad de Género La institucionalidad del Estado para las mujeres se levantó gracias a la lucha histórica que miles de mujeres y feministas han dado para el reconocimiento y ejercicio de derechos, negados por siglos, siendo una de las principales demandas de las mujeres que lucharon por la democracia en Chile frente a la dictadura cívicomilitar de Pinochet.

Nuestro Ministerio tiene el mandato de diseñar, coordinar e implementar políticas públicas dirigida a superar las desigualdades que viven las mujeres. En este contexto de crisis social, de emergencia sanitaria y de alerta en violencias machistas se requiere una Secretaria de Estado que esté a la altura ética de la circunstancias y que actué con debida diligencia, superponiendo a las mujeres por sobre y ante todo. En las últimas horas hemos conocido el nombramiento de Macarena Santelices Cañas Pinochet, militante de la UDI, sobrina nieta del Genocida y Dictador Augusto Pinochet, ex Alcaldesa de Olmué. De acuerdo a lo que circula por redes sociales cuenta con antecedentes en vulneración de derechos laborales por maltrato laboral, con absoluto desconocimiento o estudios de género en políticas públicas y, menos aún, en violencia hacia las mujeres, como una de las emergencias urgentes que estamos viviendo.

En los medios y redes sociales abundan sus dichos públicos, dichos xenófobos, contra instituciones como el INDH y a favor del rodeo en tanto maltrato animal, entre otros. En su trayectoria laboral profesional destacan programas misóginos que refuerzan estereotipos sexistas como “morandé con compañía”. Es, justamente, la promoción de dichos estereotipos de género los que fomentan la cultura de la violencia y violación. Es, justamente, para lo que el ministerio de la mujer fue creado y busca erradicar, considerando que hace ya 29 años desde Sernam se viene trabajando para esta transformación cultural.

Rechazamos a Macarena Santelices Cañas Pinochet como Ministra de la mujer y presumimos con su nombramiento el desprecio del Presidente Piñera hacia las mujeres, el que no sólo hemos comprobado en sus reiterados dichos machistas y misóginos de público conocimiento que han pretendido naturalizar la violencia sexual; sino también en este nombramiento.

Para el conjunto del movimiento de mujeres y feminista esta designación es asumida como una afrenta, una amenaza, un castigo disciplinador característico de la violencia patriarcal y machista, pareciera que se nos disciplina por haber sido más de 3 millones de mujeres y feministas desplegadas en las calles denunciando la violencia estructural y político sexual que vivimos en Chile en total impunidad. Un castigo machista para quienes exigimos la renuncia de la exministra Isabel Plá por su impresentable silencio frente a estos hechos.

Que no quede duda que para quienes defendemos la función pública como garantía de derechos a las personas, y en particular a las mujeres, seguiremos exigiendo juicio y sanción en la línea de todas las responsabilidades, tanto materiales como políticas que competan. No toleraremos la impunidad nunca más en Chile.

Mientras aún exigimos Justicia y sanción por las violaciones de derechos humanos y violencias político sexual contra mujeres, niñas y disidencias, por parte de agentes de Estado nos enteramos del vínculo familiar de Macarena Santelices con el DICTADOR PINOCHET y la defensa acérrima al régimen militar en sus redes sociales, negando desapariciones, asesinatos, torturas, y violencia político sexual. En sus dichos expresa que si bien pudo existir violaciones a los DD.HH lo importante es que se reactivó la economía.

Quienes defendemos la vida e integridad de las personas como fundamentos esenciales en DDHH, rechazamos cualquier apología a la dictadura cívico-militar. Algo que claramente no podemos garantizar de una administración que tiene en su segundo piso y en cargos importantes en toda su administración a cómplices activos de la dictadura, quienes hoy refuerzan el llamado a reactivar económicamente al país por sobre la salud y la vida de las personas.

En esta nominación el gobierno y la derecha se jugaba la posibilidad de mejorar en algo la baja aprobación y confianza que las mujeres tienen en este gobierno. Ellas son un factor determinante en el padrón electoral y en los movimientos sociales de mayor potencia en curso. No obstante, optó por sentarse sobre la Dignidad de las mujeres en una expresión burlesca y de alta provocación que implica el nombramiento de Macarena Santelices para las asociaciones que defendemos la función pública y para el movimiento de mujeres y feministas en Chile.

Como funcionarias-os del Ministerio, llevamos más de dos años bajo una administración de gobierno que a través de las autoridades designadas, han mostrado una continuidad en el desconocimiento y desprecio absoluto por el quehacer institucional, la labor funcionaria, el desinterés por las propias mujeres, sus diferentes realidades, problemáticas y vidas.

Rechazamos la continuidad del maltrato institucional al que se nos pretende seguir sometiendo como funcionarias-os. Nos preocupa tener como autoridades a la cabeza de erradicar la violencia hacia las mujeres, que cuentan demandas laborales por maltrato, acoso y vulneración de derechos fundamentales. En cuanto a Macarena Santelices es de público conocimiento que funcionarias-os del Cesfam de Olmué, realizaron una demanda en su contra por acoso laboral, siendo ella alcaldesa.

En el caso de la ministra (s) y subsecretaria Carolina Cuevas cuenta con una tutela por maltrato laboral contra una funcionaria de la institución, y además con un recurso de protección por vulneración de garantías constitucionales a una ex Jefatura de su propia administración. Es de conocimiento público los múltiples despidos injustos ejecutados por la ministra (s) Carolina Cuevas (casi 30% de la dotación nacional desde 2018). Muchas contrataciones fueron sin concursos públicos y, los con concursos resultan poco transparentes y objetivo como el último realizado en plena restricción presupuestaria, hay aumentos de grado (sueldo) sólo a personal de su confianza, entre otras malas prácticas laborales.

En su rol de subsecretaria nunca ha levantado sumario alguno ante varias situaciones que cursan en tribunales laborales de distintas regiones Antofagasta, Santiago, Magallanes de los que tiene completo conocimiento y que vulneran derechos fundamentales directamente a sus trabajadoras-es. Nos obstante, con toda celeridad se han levantado sumarios que han buscado intervenir y perseguir la defensa de los derechos laborales de funcionarias-os del Ministerio. Finalmente, nos alarma que la única experiencia laboral que respalda a quién ha sido subsecretaria y ministra (s) de una cartera tan importante para las mujeres en este contexto sea en la gerencia de empresas privadas de servicios financieros.

A nivel mundial el aumento de la violencia hacia las mujeres en contexto de pandemia es una dramática realidad, no obstante, esto en Chile no se ha traducido en aumento de denuncias; sino más bien en aumento de solicitudes de orientación a redes y teléfonos de asistencia; a organizaciones de mujeres y feministas que brindan atención solidaria y, también, a las instituciones públicas.

La violencia que ellas viven, no sólo se manifiesta en los hogares y las relaciones de pareja, sabemos y nos preocupan los distintos contextos en los que hoy las mujeres están viviendo violencia: en conflictos ambientales, rurales, territoriales e indígenas; situación migrante; en zonas de alta dispersión geográficas con dificultad de acceso a oferta estatal, porque no disponen de red telefónica ni de internet; disidencias sexo-genéricas; trabajos precarizados; situación de discapacidad; y lo que han vivido muchas mujeres en los últimos meses una sistemática violación a sus derechos humanos, con clara expresión de violencia político sexual. Todos estos escenarios y manifestaciones de la violencia han estado ausentes del discurso de las autoridades del Ministerio.

Lamentablemente este gobierno NO se ha caracterizado por su énfasis en ocuparse de mejorar y fortalecer la respuesta del Estado frente a la violencia hacia las mujeres, sino que por el contrario han ido generando con ellas la desconfianza y fragilización del sistema.

A lo largo del país, funcionarias y funcionarios no hemos sido escuchadas/os, cuando tenemos expertiz en diversos temas que atañen a las mujeres y su transversalización en las políticas públicas. Tampoco hemos recibido orientaciones técnicas de cómo implementarlas. Desconocemos quienes hoy están tomando las decisiones en materia de violencia hacia las mujeres, tampoco sabemos qué capacitación tienen en género. Estos actos de negligencia conducen una vez más al debilitamiento de la institucionalidad en materia de igualdad de género en Chile. No valorar la experiencia y conocimientos de las y los profesionales de la institución es una expresión de aquello.

No queremos ser cómplices de la negligencia de Estado frente a la violencia hacia mujeres, menos en contexto de emergencia frente a las dramáticas realidades que enfrentan, tenemos el deber de decir con claridad que las campañas comunicacionales lanzadas apuntan a incentivar la denuncia; no obstante, la institución no tiene la capacidad de hacerse responsable de ello. Esta administración insiste en “poner la carreta antes que los bueyes”. Ha sido una permanente recomendación de las expertas de los mecanismos de seguimiento a los instrumentos en DDHH de las mujeres, que el Estado de Chile genere las condiciones para fortalecer la respuesta a las mujeres que viven y sobreviven a la violencia machista. En vez de oirlas el gobierno ha levantado iniciativas sin generar antes un sostén institucional que las haga efectivas y no vulnere más la vida de las mujeres.

Es un imperativo ético funcionario, más aún en este contexto de pandemia y emergencia en violencia hacia mujeres, defender las garantías de derechos a todas las mujeres en su diversidad que habitan los diferentes territorios en Chile.

Como Asociación Nacional de Funcionarias-os del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, exigimos el nombramiento de una Ministra que como condición mínima tenga compromiso real por las mujeres y la erradicación de la violencia, que tenga la intención de aprender de género, de valorar la función pública, que escuche a los equipos técnicos que trabajan en la institución, que tenga diálogo directo y permanente con sus trabajadoras-es y que por sobre todo sea capaz de empatizar; preocupándose por generar políticas que mejoren la calidad y condiciones de vida de las mujeres, reconocer el trabajo productivo, reproductivo y de cuidados, comprometiéndose a restaurar en lo inmediato el programa 4 a 7, que entienda que esta institución tiene una labor de continuidad como Estado y no pueden ser modificadas sus políticas al antojo con cada Gobierno.

La institucionalidad de Estado para las mujeres se erosiona cuando el gobierno permanentemente invisibiliza y niega la participación de las organizaciones de mujeres en el diseño, seguimiento y evaluación de las políticas públicas de igualdad. En este contexto, como Asociación, llamamos urgentemente a todas estas voces a ser incidentes y activas denunciantes del quehacer público de nuestra institución. En un hito histórico, porque la ocasión lo amerita, hoy se encuentran reunidas transversalmente las distintas organizaciones que componen y dinamizan el movimiento social de mujeres y feministas en Chile, para decir juntas que repudiamos este nombramiento y que #NoTenemosMinistra!

DIRECTIVA ASOCIACIÓN NACIONAL DE FUNCIONARIAS-OS DEL MINISTERIO DE LA MUJER Y LA EQUIDAD DE GÉNERO – ANFUMMEG

 

ORGANIZACIONES ACOMPAÑANTES EN LA DECLARACIÓN: Organizaciones Feministas que adhieren a la declaración: – Asamblea Feminista Plurinacional – Anfusem Sernameg – ANEF – Ni una Menos Chile – Red Docente Feminista REDOFEM – Corporación La Morada – Amiga te Acompaño ATA, San Fernando – Coordinadora Feminista 8M – CUT – FECH – Fundación Margen de Apoyo y Promoción de la mujer – Comisión Nacional de Feminismo y Disidencias JJCC. – Autoconvocadas de Macul – Nosotras Audiovisuales – FENAMIAS – Frente Feminista Izquierda Libertaria – Frente Feminista Convergencia Social – Red de mujeres Mapuche – Comité de Servicio chileno- COSECH, Programa Mujeres. – Coordinadora Autónoma contra la Violencia. – Colectivo Con-spirando – Autonomía Feminista – Corporación Miles – Feministas y disidencias RM – Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC) – Asamblea Feminista Plaza Ñuñoa – Asociación de Abogadas Feministas de Chile (ABOFEM) – Asociación de Funcionarias y Funcionarios del INDH – AFFINDH – Colegio Metropolitano de Matronas de Chile – Mujeres de Plaza Ñuñoa – Asamblea Feminista de Providencia – Colectiva de Profesoras Feministas de Tarapacá – Red de Actrices Chilenas, RACH – Disidencias en Red – Mujeres en Red Zona Sur -Frente de Diversidades y Disidencias Sexuales y de Géneros de Convergencia Social – Observatorio de Género y Equidad – Comisión Feminista de Asamblea Plaza Guillermo Franke, Ñuñoa y Providencia. – Corporación Humanas – Autoras Chilenas (AUCH) – Colectivo Sin Fronteras – Mujeres en Red-La Cisterna – Frente Feminista Revolución Democrática – Célula Valentina Tereshkova Partido Comunista de Chile – Red de Periodistas Feministas – Chile – Hora Constituyente – Asamblea Feminista La Reina – Ciudad Feminista – Fotógrafas Organizadas Independientes (FOI) – ACAUCH Medicina – Asociación de Geógrafas Feministas de Chile (GEACHILE) – Círculo Feminista Sur – Las Bulla, una orgánica de hinchas de la U feminista. – Colectiva Hartas Mujeres – Mesa Acción por el Aborto en Chile – Anfinapi – ANEIICH – Frente Sindical del Partido por la Democracia – -Asamblea de trabajadoras de Casa Central y Torre 15 U. de Chile – Agrupación de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas Teresa Flores – Frente Feminista Partido Socialista – Periódico Feminista Aurora del Nuevo Chile – Londres 38, Espacio de Memorias – Colectiva feminista Lumi Videla de Coquimbo – Vicemujer del Partido Socialista – Colectivo Sin Fronteras – Mujeres en Red-La Cisterna – Colectiva Las Perras Violetas Colina. – Feministas Autoconvocadas Colina – Asamblea Feminista Independencia – Asamblea Feminista Barrio Brasil – Colectiva Periferikas Pudahuel – Fem Las Condes – Brigada de Comunicación Feminista (Bricofem) – Feministas Autoconvocadas de Coyhaique – ASOFUMI del MDSyF – CUT Zonal Poniente – Sindicato de Trabajadore/as a Honorarios de la U. de Chile (SITRAHUCH) – Confedeprus – Anfusem Sernameg RM – Red de Mujeres por la ciudad – Comisión Nacional Sindical Partido Comunista de Chile. (Conasin) – ONG Acción Mujer y Madre – Mujeres de Zona de Sacrificio Quintero Puchuncavi en Resistencia – Lina Meruane, Escritora Feminista* – Alejandra Costamagna, Escritora Feminista* – Nona Fernández, Escritora Feminista* – Beatriz García Huidobro, Escritora Feminista* – Andrea Jeftanovic, Escritora Feminista* *sin organización formal.

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Regional Santiago5 mayo, 2020203

Hoy se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Matrona. Cada 5 de mayo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) destaca nuestra labor y la importancia que reviste en la salud de las madres y recién nacidos. Con el paso del tiempo, la realidad de la matronería ha cambiado, y nuestro foco ya no solo está en los procesos de embarazo y parto, sino que también en el bienestar sexual y reproductivo de las mujeres y la población diversa.

Las matronas y matrones hemos tenido que evolucionar frente a las nuevas necesidades de una población cada vez más activa, que adhiere de forma masiva a demandas sociales como la lucha feminista, la igualdad de derechos para las personas LGTBIQ+ o el respeto por los DD.HH. con un enfoque inclusivo para las personas con diferencias individuales . La ciudadanía avanza y nosotras no podemos quedarnos atrás, y para estar a la altura debemos adquirir nuevas herramientas y conocimientos que nos permitan brindar una atención de calidad e informada, con un trato digno y empático. El Chile de hoy necesita una matronería más feminista. 

Los desafíos que nos esperan son múltiples, pero ya comenzamos a enfrentarlos. Uno de ellos, es seguir trabajando por un parto respetado y personalizado, que incentive métodos alternativos para el alivio del dolor, el trato amoroso, el derecho a tener un parto acompañada por una persona significativa y asegurar el apego madre e hije. También es necesario mejorar la infraestructura hospitalaria y dotar a los centros de salud de elementos y recursos humanos adecuados, ya que muchas veces las condiciones materiales dificultan aún más las atenciones.

Desde la otra vereda, las matronas también debemos estar presentes en la discusión por el aborto en más de tres causales, ya que la legislación actual sigue dejando en riesgo a miles de jóvenes que optan por realizarse estos procedimientos de forma insegura y sin el apoyo de una profesional preparada que las guíe y acompañe.

Además, es necesario asegurar la educación temprana y acceso universal a los métodos anticonceptivos y de regulación del ciclo menstrual, como también complementarlos con prácticas de medicina ancestral como el yoga, medicina china y otras terapias no tradicionales.

Otra de las demandas actuales en las que hemos trabajado como matronas de la Región Metropolitana, es en la atención sexual de la población diversa, que históricamente ha visto vulnerados sus derechos en sus atenciones ginecológicas. Para abarcar esta problemática, levantamos talleres de formación profesional en salud LGTBIQ+, que complementan el trabajo realizado por el programa Trans del Hospital Sótero del Río. A pesar del tremendo avance que esto significa, aún estamos muy lejos de responder de manera global a lo que necesita esta comunidad, por lo que esperamos que estos criterios y capacitaciones puedan aplicarse en un futuro en todos los servicios de salud del país.

También consideramos imperioso discutir sobre las atenciones más allá de los consultorios u hospitales, y comenzar a aventurarnos en las atenciones remotas. La experiencia de nuestro primer Consultorio Virtual en Salud Sexual y Reproductiva, liderado por matronas de la RM y que comenzamos a implementar desde el inicio de la cuarentena, nos enseñó que vivimos en una era totalmente digitalizada, y que nuestras usuarias están preparadas para nuevas formas de atención que, de paso, ayudarán a descongestionar servicios que están colapsados.

Pero, sin duda, lo más importante es continuar luchando para erradicar todas las formas de violencia de género, desde el plano gineco-obstétrico, económico, político, psicológico, simbólico y sexual. A nivel interno, también tenemos que modificar los estereotipos de género ligados a nuestra profesión, que desde el pregrado nos limitan a las tareas del cuidado, cuando estamos ampliamente capacitadas para ejercer cargos de gestión o dirección. Pese a que las mujeres representamos el 70% del personal de salud en el mundo, aún debemos ejercer nuestras labores en condiciones precarizadas y desiguales.

A nivel gremial, seguiremos insistiendo en el aumento de matronas para los establecimientos públicos, ya que esta medida ayudará a disminuir drásticamente las brechas de desigualdad en la salud de las mujeres. Existe un ausentismo histórico en el financiamiento de la salud sexual y reproductiva que, paradójicamente, cada vez registra más demanda.  

Este escenario se ha agudizado con la actual crisis sanitaria, donde muchas gestantes han debido posponer o cancelar sus controles, debido a la escasez de personal que las atienda. O también mujeres que se han quedado sin tratamiento anticonceptivo, porque los equipos de salud han tenido que volcarse a la atención de urgencias. 

Pero no solo los recintos hospitalarios adolecen este problema. El sector de Atención Primaria en Salud (APS) también carece de profesionales para atender desde una mirada integral, basada en las necesidades locales de una población que crece exponencialmente y que tiene una importante presencia de inmigrantes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió este 2020 como el “Año Internacional del Personal de Enfermería y de Partería”. El organismo internacional enfatizó que se deben cambiar “las difíciles condiciones que suelen enfrentar” los profesionales del área. Para esto recomendaron como primera medida elevar el recurso humano en 9 millones de personas.

Nuestro país no está ajeno a esta “tendencia” mundial, por lo que esperamos que nuestras autoridades en salud escuchen y sigan las recomendaciones, por el bien de las matronas y matrones. Solo así podremos enfocarnos en lo importante, que es seguir brindando una atención a la altura de lo que necesitan las embarazadas, adultas mayores, mujeres en situación de discapacidad, transgénero, lesbianas, niñas y adolescentes.

Katiuska Rojas R.

Presidenta Metropolitana del Colegio de Matronas y Matrones de Chile 

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